Polonia en el centro del huracán debido a una ley que restringe los abortos

Polonia en el centro del huracán debido a una ley que restringe los abortos

Al parecer no hay manera de que el partido gobernante logre que el Parlamento restrinja el aborto. Pero contrariamente sus tribunales si lo han hecho, pero han desencadenado las protestas más numerosas desde que el gobierno llegó al poder.

Como consecuencia, miles de polacos han intentado desafiar las restricciones que se impusieron por la COVID-19 con el fin de protestar contra un nuevo fallo de un tribunal superior con el que se impone una prohibición casi en su totalidad del aborto. Estás personas han cerrado carreteras y puentes que son vías importantes, mientras a coro gritan consignas contra el gobierno.

En plena manifestaciones se pueden ver algunas mujeres vestidas como personajes de El cuento de la criada, incluso han irrumpido en las misas y vandalizado iglesias, lo que se reporta como un caso extraño de ataques contra un aliado del gobierno, es decir, la Iglesia católica, sobre todo en un país que es incondicionalmente católico.

Dichas manifestaciones tuvieron su inicio el jueves, a causa de una decisión judicial con la que fue endurecida la que ya era una de las leyes de aborto más restrictivas de Europa. Pero tal decisión ha pasado a ser una expresión más amplia del enojo que se siente contra un gobierno de derecha al que los opositores han acusado de secuestrar el poder judicial y socavar los derechos de las mujeres y las minorías.

Lo que sucede en el espacio público, los actos de agresión, atentados y barbarie, son inaceptables”, señaló hace unos días el primer ministro, Mateusz Morawiecki. “No doy mi consentimiento para atacar a personas, iglesias y el derecho a perseguir los valores de otros”, así mismo acotó, que hacía un llamado a los manifestantes a fin de que se abstengan de cometer actos de agresión.

¿Qué fue lo que dio pie a las protestas?

Una vez que fue tomada la decisión por el Tribunal Constitucional, Polonia permite solo la interrupción de un embarazo por anomalías fetales, si se trata de una amenaza para la salud de la mujer o por incestos o violaciones. Pero, cuando se va a la práctica, nos encontramos con la abrumadora mayoría de los abortos legales (1074 de los 1100 que fueron realizados el año pasado) fueron el resultado de anomalías fetales.

No obstante, durante el último fallo judicial se sostuvo que los abortos por anomalías fetales violan la Constitución, y es una decisión que no se puede apelar. Esta es una categoría de abortos que solo representa un pequeño porcentaje de los que se practican las mujeres polacas. Se conoce que muchas llegan a viajar al extranjero para abortar o simplemente los practican de forma ilegal. Los obstáculos comunes que son empleados para la interrupción legal suele incluir largas esperas y médicos que se niegan a realizar dichas intervenciones.

En el caso de Polonia, los médicos tienen la potestad de negarse a realizar un aborto legal y también se pueden negar a recetar anticonceptivos alegando motivos religiosos. Existe poco apoyo financiero y psicológico para las familias de niños que presenta  discapacidades, por lo que se ven obligadas a valerse por sí mismas cuando nace el niño.

Durante el fallo de la corte, la presidenta del tribunal, Julia Przylebska, señaló que permitir los abortos por anomalías fetales legalizaba las “prácticas eugenésicas”. Además agregó que como la Constitución de Polonia garantiza la protección de la vida humana, la terminación basada en la salud del feto equivalía a “una forma de discriminación prohibida de manera directa”.

Quienes ahora manifiestan exigen que la corte revierta dicha decisión, y además un número creciente de personas también solicita la liberalización de la ley del aborto. Las protestas han continuado extendiéndose a ciudades, pueblos y aldeas, y los grupos de mujeres han encontrado un apoyo inédito en gremios inesperados como los taxistas, agricultores y mineros del carbón, quienes tienen sus propias quejas contra el gobierno.

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